Madre E Hija Se Hicieron Pasar Por Abogadas De Inmigraci?n Y Por Su Culpa Deportaron A Sus Clientes
Madre E Hija Se Hicieron Pasar Por Abogadas De Inmigración Y Por Su Culpa Deportaron A Sus ClientesLa sonrisa afable de no se desdibujó en sus 6 oficinas en el sur de California ni siquiera cuando se enteró que uno de sus clientes fue deportado debido a su representación legal incorrecta. Tuvo exactamente la misma reacción con otro caso en el que una mujer retornó a Guatemala por la expulsión de su esposo, que también fue su cliente.La ‘notaria’ o consultora de inmigración Judith Gil, de sesenta y cinco años, duplicado nie cita no actuaba sola. Su hija, Minerva Gil, de 36, era su cómplice defraudando a varios inmigrantes a los cuales les cobraron miles de dólares americanos prometiéndoles permisos de trabajo, procesos de asilo y tarjetas de vivienda permanente. En tanto que ninguna estaba autorizada para ejercer la abogacía en el estado de California, estos jamás llegaron a sus manos.
Según las autoridades, ellas incluso afirmaban que tenían contactos en el Servicio de Naturalización y Ciudadanía (USCIS) que les facilitaban la aprobación de esos trámites. Pero la mayor parte de las veces no hacían más que someter los procesos a dicha entidad y después los abandonaban a su suerte.«Hizo mucho daño a muchos clientes del servicio que fueron sus víctimas», dijo a Mike Chávez, investigador de la Barra de Abogados de California, que tomó este caso hace unos meses. «No va a salvar a bastante gente de que los deporten», advirtió siendo cuestionado sobre las consecuencias que este negocio fraudulento podría acarrear a las víctimas.Otros perjudicados debieron contratar a abogados lícitos buscando no concluir en la lista negra del Servicio de Aduanas y Control Fronterizo (ICE).Al momento no se tiene una cantidad precisa de víctimas de las Gil, ni de cuántos acabaron deportados por su culpa. La Fiscalía de Los Ángeles, que representó a los perjudicados frente a una corte local, señaló que madre e hija «fueron acusadas de supuestamente cobrar a los clientes miles de dólares americanos por servicios, mientras que ofrecían información falsa y asesoría legal no calificada».
La denuncia penal contra Judith Gil incluye 17 cargos, que van desde violaciones a leyes de asesoría migratoria y fraude, hasta la práctica ilegal de la abogacía. Tras no contender contra estos cargos, un juez la sentenció a 60 días en una cárcel del condado, aunque le dio la opción de cumplir esa condena en su casa o bien efectuando trabajo comunitario a lo largo de 46 días. Después va a deber cumplir 36 meses de libertad condicional.También se le ordenó restituir un total de trece con trescientos cincuenta y cinco dólares a tres de sus víctimas. Finalmente, se le indicó que no debe brindar asesoría legal o promoverse como abogada sin tener una licencia y que solo con la autorización de las autoridades federales puede trabajar como asesora de inmigración.En tanto, a su hija, duplicado nie cita quien fue acusada de un cargo de actuar indebidamente como asesora de leyes de inmigración y ser parte de la farsa de su madre, le impusieron una condena de 30 días en una cárcel del condado, que puede purgar solo con veinte días de trabajo comunitario. También deberá abonar tres con ochocientos cincuenta y cinco dólares americanos a una víctima y cumplir treinta y seis meses de libertad condicional.«Nuestras comunidades de inmigrantes son más susceptibles que jamás a ser explotadas por aquellos que se aprovechan de su temor y vulnerabilidad», dijo Mike Feuer, fiscal de Los Ángeles, cita previa extranjeria asilo al anunciar el pasado jueves las convicciones contra estas mujeres.Los investigadores consiguieron una orden a principios de febrero para registrar las 6 oficinas de las Gil en el sur de California. En unas 300 cajas empacaron miles de documentos que emplearon como patentiza en el juicio y que ahora buscan devolver a las víctimas. «Esos clientes fueron a Judith Gil pensando que era una abogada», afirmó Abraham Baghen, funcionario de la Asociación de Abogados californiana.Una de las presuntas víctimas de las Gil es Julie Blanco, una joven colombiana que aduce haberles pagado en torno a cuatro con cero dólares estadounidenses aguardando que le ayudasen a regular su estatus migratorio. «Simplemente confié en ellos», lamentó .
Por su parte, el venezolano Jennsi Villavicencio afirma que su porvenir es incierto porque desconoce de qué forma procesaron su proceso de asilo. Gracias a su permiso de trabajo, que vence en dos mil veinte, mantiene a sus familiares en Venezuela, un país que enfrenta una severa crisis política y económica.«Me preocupa día tras día que pasa. No sé qué pueda pasar de aquí en adelante. Todo es incierto», dijo.Estos son algunos consejos que ofrece la dependencia para no caer en las garras de los defraudadores:
La denuncia penal contra Judith Gil incluye 17 cargos, que van desde violaciones a leyes de asesoría migratoria y fraude, hasta la práctica ilegal de la abogacía. Tras no contender contra estos cargos, un juez la sentenció a 60 días en una cárcel del condado, aunque le dio la opción de cumplir esa condena en su casa o bien efectuando trabajo comunitario a lo largo de 46 días. Después va a deber cumplir 36 meses de libertad condicional.También se le ordenó restituir un total de trece con trescientos cincuenta y cinco dólares a tres de sus víctimas. Finalmente, se le indicó que no debe brindar asesoría legal o promoverse como abogada sin tener una licencia y que solo con la autorización de las autoridades federales puede trabajar como asesora de inmigración.En tanto, a su hija, duplicado nie cita quien fue acusada de un cargo de actuar indebidamente como asesora de leyes de inmigración y ser parte de la farsa de su madre, le impusieron una condena de 30 días en una cárcel del condado, que puede purgar solo con veinte días de trabajo comunitario. También deberá abonar tres con ochocientos cincuenta y cinco dólares americanos a una víctima y cumplir treinta y seis meses de libertad condicional.«Nuestras comunidades de inmigrantes son más susceptibles que jamás a ser explotadas por aquellos que se aprovechan de su temor y vulnerabilidad», dijo Mike Feuer, fiscal de Los Ángeles, cita previa extranjeria asilo al anunciar el pasado jueves las convicciones contra estas mujeres.Los investigadores consiguieron una orden a principios de febrero para registrar las 6 oficinas de las Gil en el sur de California. En unas 300 cajas empacaron miles de documentos que emplearon como patentiza en el juicio y que ahora buscan devolver a las víctimas. «Esos clientes fueron a Judith Gil pensando que era una abogada», afirmó Abraham Baghen, funcionario de la Asociación de Abogados californiana.Una de las presuntas víctimas de las Gil es Julie Blanco, una joven colombiana que aduce haberles pagado en torno a cuatro con cero dólares estadounidenses aguardando que le ayudasen a regular su estatus migratorio. «Simplemente confié en ellos», lamentó .
Por su parte, el venezolano Jennsi Villavicencio afirma que su porvenir es incierto porque desconoce de qué forma procesaron su proceso de asilo. Gracias a su permiso de trabajo, que vence en dos mil veinte, mantiene a sus familiares en Venezuela, un país que enfrenta una severa crisis política y económica.«Me preocupa día tras día que pasa. No sé qué pueda pasar de aquí en adelante. Todo es incierto», dijo.Estos son algunos consejos que ofrece la dependencia para no caer en las garras de los defraudadores:
- No contrate a un ‘notario’ o bien asesor de inmigración si busca ayuda sobre su situación migratoria. Ellos no son abogados ni expertos en inmigración. De hecho, la ley no demanda que sepan nada sobre derecho migratorio porque solo tienen tolerado ayudarle con labores no legales, como traducir información.
- No pague a un abogado de inmigración sin antes confirmar que la persona está autorizada para ejercer la profesión. Para ello consulte la página de internet de la Asociación de Abogados de cada estado. Asimismo se puede buscar en la base de datos de la
- No pague por formularios de inmigración. Puede pedir estos documentos sin costo alguno llamando al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) al teléfono (ochocientos) ochocientos setenta-3676 o bien visitando
- Obtenga información sobre inmigración de páginas lícitas del gobierno (su enlace acaba con gov).
- No entregue dinero por servicios de inmigración hasta haber solicitado y leído una copia de su contrato. Si no habla inglés, cita huella extranjeria murcia usted tiene derecho a comprobar una copia traducida al español, que debe señalar los servicios que se prestarán y el costo. Toda vez que le pague a un abogado o consultor pida un recibo.
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