Barcelona Estudia La Legalidad De Desokupa Y Abogados La Cuestionan
Barcelona Estudia La Legalidad De Desokupa Y Abogados La CuestionanNada más generarse el errado intento de desalojo de un piso del Raval por una parte de la empresa especializada Desokupa, un representante del distrito de Ciutat Vella se refirió al episodio como , «métodos impropios» y como un procedimiento «irregular». Mas el Municipio de Barna insiste ahora en que está «estudiando la legalidad» de la actividad de esta empresa que aparentemente media al lado de la vía judicial para recobrar domicilios ocupados sin contrato o por los que no se paga alquiler. Ni tan siquiera los abogados consultados por este diario coinciden en el diagnóstico, ya que la percepción de la intimidación o coacción es tan sutil para bordear la ley.
El municipio dirigido por la alcaldesa Ada Colau, con pasado activista contra los desahucios, dice estar analizando los procedimientos de Desokupa para establecer si están dentro de la legalidad. Pero, según fuentes municipales, en caso de tratarse de una práctica incorrecta no sería el consistorio quien tendría que intervenir sino más bien la Inspecció Territorial de Treball de la Generalitat, al corresponder al campo de la compañía. Por el momento, a los Mossos no les constan demandas de inquilinos que hayan podido ser coaccionados. La pelota semeja estar en el tejado de nadie, a pesar de la alarma social.La lentitud del proceso judicial «desespera» a los propietariosLos abogados del ICAB consultados, aunque cuestionen las prácticas de empresas como Desokupa, tienen claro que es necesario agilizar la vía judicial pues el dueño está hoy en día bastante desprotegido por cita previa madrid extranjeria la ley. La situación acostumbra a ser «exasperante para el propietario», mantiene la penalista Mireia Balaguer, puesto que el proceso civil por un desahucio puede ser muy lento, y la vía penal por una usurpación asimismo lleva su tiempo. Además, el código penal la considera como un delito leve, y en cambio es contundente si un dueño se toma la justicia por su mano: uno no puede cambiar la cerradura ni recuperar un piso por su cuenta. Marta Lejarreta agrega que si la solución fuera más ágil, no llegarían a irrumpir estos desalojos paralelos, «mas si se tarda 1,5 años en llegar a recuperar un piso» hay quien busca soluciones por su cuenta. En el caso del Raval, los ocupantes habían sido inquilinos legales a lo largo de un tiempo, y tras perder la residencia volvieron a ella. Después de más de un año residiendo en el inmueble sin abonar, tienen juicio por el caso el próximo noviembre.En este distrito fue donde , en la calle de la Cera, destapó el modus operandi del servicio que lidera el empresario Daniel Esteve. Los vecinos y activistas de la zona frustraron entonces el desalojo, muy distinto al que Desokupa realizó en Gràcia en abril, donde el perfil era de casa okupada grupalmente. En el Raval se trataba de inmigrantes filipinos que no pagaban por el piso.PRESENTACIÓN CORRECTAPara Jesús Sánchez, miembro de la Comisión de Normativa del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barna (ICAB), la actividad de la empresa en los términos de intermediadora en que se publicita en internet, abogando por acuerdos y sin procesos legales, aparenta ser correcta. La ley es clara al contemplar solo el acuerdo amistoso o la vía judicial en estos procesos. En cambio, un desalojo sin consentimiento o con coacciones debería ser puesto en conocimiento de la policía o la fiscalía al «perturbar la posesión» del domicilio. «Cualquiera que se sienta intimidado debe denunciarlo» para que el juez establezca si es o bien no ilegal.Con amenazas o bien entrando en el domicilio no habría dudas, pero ¿basta la robustez de los trabajadores de Desokupa, su pelo rapado, los tatuajes en algunos casos o bien su presencia en grupos de cuatro o cinco para resultar intimidatoria? Mireia Balaguer, penalista del ICAB, considera que la estética sí es relevante, y que no es lo mismo recibir una visita de un representante de la propiedad con traje y corbata que con el mentado aspecto, capaz de provocar miedo al ocupante. Meridianamente sería «coacción» situar a un individuo en el portal de la finca controlando el paso, como sucedió en la calle de la Cera. Uno de los inconvenientes de estos intentos de desalojos es la dificultad de identificar al autor de las coacciones, insiste. Por eso, los vecinos de la finca solicitaron a los mossos en el mes de agosto que identificara al conjunto de Desokupa.La vocal de la sección de Derecho Civil del ICAB Marta Lejarreta mantiene que estas situaciones se dan hace unos años, aunque sin el formato de empresa explícitamente dedicada al desalojo. Coincide en que el temor podría ser irracional y que basta con «generar la sensación» a fin de que se produzca la coacción, según su actitud. Otra penalista experta en estos casos acepta la dificultad de evaluar la actividad: «Yo lo vería como coacción y como asociación ilícita previa nie renovacion para un delito» (de forma especial en el caso de Gràcia, donde apreciaría allanamiento), pero no sé si ganaría un litigio", medita, ante las aristas del caso.No obstante, en esa sutil frontera es determinante que el ocupante denuncie, algo que no acostumbra a ocurrir porque quien vive ilegalmente en una residencia (en muchas ocasiones colectivos frágiles) no suele recurrir a la policía, a menos que medie alguna entidad, como en el Raval. Desde la política, hasta el momento solo ha movido ficha un miembro del Congreso de los Diputados del PSC al pedir al Parlament que investigue de Desokupa y denunciar sus «vínculos con la extrema derecha». Un fenómeno reciente y bajo sospecha1- DESALOJO FORZOSO EN GRÀCIA. 8 hombres de la compañía Desokupa se presentaron en Cánido Dimoni, en Gràcia, con un cerrajero aprovechando que los okupas que llevaban meses instalados habían salido el pasado abril. Estos aseguran que fue destruido parte del inmueble para imposibilitar su uso. Los Mossos conocieron entonces su existencia, afirman.2- SURGE LA CAMPAÑA STOP DESOKUPA. Alertados por esta nueva vía de desalojo rápido, algunos activistas crearon la campaña Stop Desokupa, desde cuyo weblog se anima a denunciar a los perjudicados por Desokupa y se ilustra sobre este y el caso del Raval. El colectivo afirma ignorar que existan decenas de casos como los que afirma haber llevado a cabo la compañía. 3- EL AYUNTAMIENTO INSISTE EN LA MEDIACIÓN. Aconseja a los propietarios que padezcan una okupación o bien un proceso de impago que asistan al servicio municipal SIPHO que interviene en estos casos, ofertando también mediación y asesoría a quienes están del otro lado, al filo del desahucio. Solicitan que no se recurra a vías de desalojo cuya legalidad está en estudio.4- CiU ANIMA A DENUNCIAR Y CRITICA A COLAU. El concejal Joaquim Forn, portavoz de Convergència i Unió en el consistorio, pide que se denuncie cualquier coacción o bien intimidación sea de empresas o bien particulares. Abre una reflexión a que ciertos confíen más en una compañía que en la justicia, si el ciudadano no se siente protegido. Y si Colau ha hecho que aumente «la sensación de impunidad de los okupas».
El municipio dirigido por la alcaldesa Ada Colau, con pasado activista contra los desahucios, dice estar analizando los procedimientos de Desokupa para establecer si están dentro de la legalidad. Pero, según fuentes municipales, en caso de tratarse de una práctica incorrecta no sería el consistorio quien tendría que intervenir sino más bien la Inspecció Territorial de Treball de la Generalitat, al corresponder al campo de la compañía. Por el momento, a los Mossos no les constan demandas de inquilinos que hayan podido ser coaccionados. La pelota semeja estar en el tejado de nadie, a pesar de la alarma social.La lentitud del proceso judicial «desespera» a los propietariosLos abogados del ICAB consultados, aunque cuestionen las prácticas de empresas como Desokupa, tienen claro que es necesario agilizar la vía judicial pues el dueño está hoy en día bastante desprotegido por cita previa madrid extranjeria la ley. La situación acostumbra a ser «exasperante para el propietario», mantiene la penalista Mireia Balaguer, puesto que el proceso civil por un desahucio puede ser muy lento, y la vía penal por una usurpación asimismo lleva su tiempo. Además, el código penal la considera como un delito leve, y en cambio es contundente si un dueño se toma la justicia por su mano: uno no puede cambiar la cerradura ni recuperar un piso por su cuenta. Marta Lejarreta agrega que si la solución fuera más ágil, no llegarían a irrumpir estos desalojos paralelos, «mas si se tarda 1,5 años en llegar a recuperar un piso» hay quien busca soluciones por su cuenta. En el caso del Raval, los ocupantes habían sido inquilinos legales a lo largo de un tiempo, y tras perder la residencia volvieron a ella. Después de más de un año residiendo en el inmueble sin abonar, tienen juicio por el caso el próximo noviembre.En este distrito fue donde , en la calle de la Cera, destapó el modus operandi del servicio que lidera el empresario Daniel Esteve. Los vecinos y activistas de la zona frustraron entonces el desalojo, muy distinto al que Desokupa realizó en Gràcia en abril, donde el perfil era de casa okupada grupalmente. En el Raval se trataba de inmigrantes filipinos que no pagaban por el piso.PRESENTACIÓN CORRECTAPara Jesús Sánchez, miembro de la Comisión de Normativa del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barna (ICAB), la actividad de la empresa en los términos de intermediadora en que se publicita en internet, abogando por acuerdos y sin procesos legales, aparenta ser correcta. La ley es clara al contemplar solo el acuerdo amistoso o la vía judicial en estos procesos. En cambio, un desalojo sin consentimiento o con coacciones debería ser puesto en conocimiento de la policía o la fiscalía al «perturbar la posesión» del domicilio. «Cualquiera que se sienta intimidado debe denunciarlo» para que el juez establezca si es o bien no ilegal.Con amenazas o bien entrando en el domicilio no habría dudas, pero ¿basta la robustez de los trabajadores de Desokupa, su pelo rapado, los tatuajes en algunos casos o bien su presencia en grupos de cuatro o cinco para resultar intimidatoria? Mireia Balaguer, penalista del ICAB, considera que la estética sí es relevante, y que no es lo mismo recibir una visita de un representante de la propiedad con traje y corbata que con el mentado aspecto, capaz de provocar miedo al ocupante. Meridianamente sería «coacción» situar a un individuo en el portal de la finca controlando el paso, como sucedió en la calle de la Cera. Uno de los inconvenientes de estos intentos de desalojos es la dificultad de identificar al autor de las coacciones, insiste. Por eso, los vecinos de la finca solicitaron a los mossos en el mes de agosto que identificara al conjunto de Desokupa.La vocal de la sección de Derecho Civil del ICAB Marta Lejarreta mantiene que estas situaciones se dan hace unos años, aunque sin el formato de empresa explícitamente dedicada al desalojo. Coincide en que el temor podría ser irracional y que basta con «generar la sensación» a fin de que se produzca la coacción, según su actitud. Otra penalista experta en estos casos acepta la dificultad de evaluar la actividad: «Yo lo vería como coacción y como asociación ilícita previa nie renovacion para un delito» (de forma especial en el caso de Gràcia, donde apreciaría allanamiento), pero no sé si ganaría un litigio", medita, ante las aristas del caso.No obstante, en esa sutil frontera es determinante que el ocupante denuncie, algo que no acostumbra a ocurrir porque quien vive ilegalmente en una residencia (en muchas ocasiones colectivos frágiles) no suele recurrir a la policía, a menos que medie alguna entidad, como en el Raval. Desde la política, hasta el momento solo ha movido ficha un miembro del Congreso de los Diputados del PSC al pedir al Parlament que investigue de Desokupa y denunciar sus «vínculos con la extrema derecha». Un fenómeno reciente y bajo sospecha1- DESALOJO FORZOSO EN GRÀCIA. 8 hombres de la compañía Desokupa se presentaron en Cánido Dimoni, en Gràcia, con un cerrajero aprovechando que los okupas que llevaban meses instalados habían salido el pasado abril. Estos aseguran que fue destruido parte del inmueble para imposibilitar su uso. Los Mossos conocieron entonces su existencia, afirman.2- SURGE LA CAMPAÑA STOP DESOKUPA. Alertados por esta nueva vía de desalojo rápido, algunos activistas crearon la campaña Stop Desokupa, desde cuyo weblog se anima a denunciar a los perjudicados por Desokupa y se ilustra sobre este y el caso del Raval. El colectivo afirma ignorar que existan decenas de casos como los que afirma haber llevado a cabo la compañía. 3- EL AYUNTAMIENTO INSISTE EN LA MEDIACIÓN. Aconseja a los propietarios que padezcan una okupación o bien un proceso de impago que asistan al servicio municipal SIPHO que interviene en estos casos, ofertando también mediación y asesoría a quienes están del otro lado, al filo del desahucio. Solicitan que no se recurra a vías de desalojo cuya legalidad está en estudio.4- CiU ANIMA A DENUNCIAR Y CRITICA A COLAU. El concejal Joaquim Forn, portavoz de Convergència i Unió en el consistorio, pide que se denuncie cualquier coacción o bien intimidación sea de empresas o bien particulares. Abre una reflexión a que ciertos confíen más en una compañía que en la justicia, si el ciudadano no se siente protegido. Y si Colau ha hecho que aumente «la sensación de impunidad de los okupas».
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